Un encuentro diplomático lleno de reflexión y conexión entre culturas
En un acto solemne impregnado de espiritualidad y gratitud, la residencia del Reino de Marruecos en Lima se convirtió en el escenario de una recepción especial para conmemorar el Iftar, la ruptura del ayuno durante el mes sagrado del Ramadán. Presidido por el embajador Amin Chaoudri, el evento reunió a una prestigiosa y diversa audiencia que honró la esencia de esta ocasión.
Entre las distinguidas personalidades presentes destacaron el ministro de Educación, Morgan Quero; los parlamentarios Ernesto Bustamante Donayre, presidente de la Liga de Amistad Parlamentaria Perú-Marruecos, y José Cueto Aservi, presidente de la Comisión de Inteligencia del Congreso peruano. También estuvieron presentes el nuncio apostólico monseñor Paolo Gualtieri, jefes de misiones árabes y musulmanas acreditados en Lima, el director general de África, Medio Oriente y Países del Golfo, Jorge Raffo y miembros de la diáspora marroquí.
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La velada comenzó con la tradicional ruptura del ayuno al atardecer y continuó con una cena que deleitó a los asistentes con platos emblemáticos de la gastronomía marroquí, como la harira, los dátiles y la Chabakia. Este despliegue culinario fue una muestra de hospitalidad y un vínculo cultural que conecta a Marruecos con sus aliados internacionales.
Durante su intervención, el embajador Chaoudri subrayó la importancia del modelo del Islam malikí del «justo medio», promovido bajo la guía de Su Majestad el Rey Mohammed VI. Destacó los valores de moderación, convivencia y tolerancia, que se oponen firmemente al extremismo y buscan consolidar a Marruecos como un puente entre civilizaciones. “El Ramadán es un tiempo para fortalecer los lazos humanos y espirituales, y reflexionar sobre los principios que nos unen: el diálogo, el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la empatía”, afirmó el embajador.
El evento trascendió su dimensión espiritual, erigiéndose como un espacio de diplomacia y conexión multicultural que refleja el compromiso continuo de Marruecos con la paz, la estabilidad y la cooperación internacional. Fue una noche inolvidable donde la gratitud, la unión y el entendimiento brillaron como faros de inspiración para todos los presentes.










