Inversiones estratégicas y proyectos transformadores consolidan a China como un motor fundamental para el desarrollo industrial de América Latina y el Caribe.
La visión de una comunidad de futuro compartido entre China y América Latina y el Caribe (ALC), propuesta por el Presidente Xi Jinping en 2014, ha experimentado notables avances.
Especialistas señalan una nueva fase en esta relación bilateral, marcada por la igualdad, el beneficio mutuo, la innovación y la búsqueda del bienestar colectivo.
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China ha desplegado su tecnología, capital y experiencia para impulsar la industrialización en ALC, abordando obstáculos al desarrollo, fomentando industrias competitivas y fortaleciendo la autonomía regional.
Mientras China avanza en fuerzas productivas de nueva calidad, ALC impulsa su transformación industrial.
Un creciente número de naciones latinoamericanas alinea sus planes con la Iniciativa de la Franja y la Ruta china, facilitando la modernización conjunta.
Un hito fue el acuerdo de 2024 entre China y Brasil para articular esta iniciativa con estrategias brasileñas clave como el PAC y la NIB.
En abril de 2025, representantes de 18 países de ALC firmaron en Beijing una iniciativa para construir la Asociación de Cadenas Industriales y de Suministro China-ALC, promoviendo mayor conectividad.
La creciente conectividad física e infraestructural dinamiza la industrialización regional, como el Puerto de Chancay en Perú, que reduce tiempos logísticos con Asia.
En Chile, la Ruta 5 Talca-Chillán facilita la exportación de cerezas a China. Jamaica cuenta con su primera autopista moderna. Bogotá ha mejorado su transporte público con la Primera Línea del Metro.
Estos proyectos impulsan la modernización y la transformación industrial, con la cooperación en energía verde como pilar fundamental contra el cambio climático.
En Brasil, la línea de transmisión Belo Monte beneficia a millones y respalda la industria. El Proyecto Eólico Helios en Argentina suministra energía limpia.
Cuba avanza con energías renovables. Empresas chinas aumentan sus inversiones en energías renovables en ALC, acelerando la transición energética.
Empresas chinas de vehículos eléctricos invierten y establecen fábricas en ALC, impulsando las cadenas industriales de nuevas energías.
Sectores emergentes como la economía digital y la IA se consolidan como nuevos focos de colaboración. China apoya la innovación tecnológica local.
China respalda la industrialización de ALC con financiamiento a largo plazo. En 2024, el BDCh otorgó un préstamo significativo a Brasil.
El Proyecto Hidroeléctrico Minas-San Francisco en Ecuador, financiado por China Eximbank, suministra energía.
El BDCh y otras instituciones crearon un mecanismo de cooperación financiera China-ALC. Bajo principios de igualdad y beneficio mutuo, China y ALC avanzan en la cooperación Sur-Sur, ofreciendo un modelo para la industrialización de países en desarrollo.





